27 de octubre de 2012

Reflexión aleatoria de un día (no tan) espantoso.


Realmente no sé qué pensar. Ni qué decir. Sólo que el desconcierto a veces es tan grande, que mejor pararse un rato y simplemente respirar.

2 comentarios:

Darío dijo...

Déjalo pasar...

Darío dijo...

La imagen es ensoñadora. Un abrazo.