28 de octubre de 2012

Como una canción de Al Green.

Esto está siendo realmente, realmente extraño.

He empezado una nueva etapa, y lejos de alegrarme me siento completamente perdida.
Sí, admito que me hice ilusiones. Admito que en mi mente creé un mundo paralelo a este en el cual idealicé todas las situaciones nuevas por las que estoy pasando en estos momentos.
Sé que me lo he buscado yo sola. Si no idealizas, no te decepcionas. Algo fácil de decir y pensar, pero en ocasiones un tanto complicado de llevar a la práctica.

Sin embargo, no creo que ello sea tanto como para sentirme como me siento en estos precisos momentos. Estoy asustada. En realidad, siempre lo he estado ante situaciones nuevas. Me pasó hará hará un año. Me pasó hará no mucho y me sigue pasando ahora. Pero ahora se vuelve más intenso. Lo que antes era una tormenta tropical ha pasado a convertirse en huracán. Un huracán emocional el cual, ahora me doy cuenta, tengo que parar  yo misma. Y eso asusta aún más.

Mientras tanto, sigo en pie.

3 comentarios:

Darío dijo...

Toda vida nueva nos da temor, lo juro...

Mario dijo...

Los cambios suelen producir esos efectos... pero quedarse igual, no atreverse a buscar nuevos retos, metas, relaciones, lugares, destinos y otra vez lugares para dejar suelto el corazón, el sexo y la razón, hace todo mucho más peligroso, o algo así.

Te dejo un saludo, y un abrazo, todo muy agradecido y esas cosas.

Lucha contra el miedo...

Un beso

Mario

Sergio DS dijo...

Un día llega la calma, te lo aseguro, hay que abalanzarse a buscarla.