8 de julio de 2012

I got a drink in my left, I got a smoke in my right.

Hombres de mirada intensa y verga dura.
Mujeres de labios rojos y piernas de infarto.

La juventud de una mirada y la pasión de una caricia puede recorrer continentes, constelaciones enteras, algo tan relativo como lo es el espacio y el tiempo. Las copas que en un momento estuvieron llenas de alcohol, ahora amenazan con desbordarse de pura sexualidad.

Látex, miedos, fobias y fetiches en su estado más puro y primitivo.

1 comentario:

Mario dijo...

Hola,

la verdad, de la buena, no deberías mostrarte inquieta, o dejar que te envargue (no envergue) la incertidumbre literaria. Escribes, que no es poco, y consigues amanecerte en las letras, que es lo más.

Así que no sé por qué te preguntas tales cosas. Pero en fin, sólo me he acercado hasta aquí a darte las gracias por tu comentario en mi espacio de letras. Que sigas ahí, o aquí, leyéndome, es increíble.

Otra vez de verdad, siempre de la buena, muchas gracias.

Un beso, apantallado...

Mario