8 de junio de 2012

He llegado a la conclusión de que todo se basa en el surrealismo. En el de Dalí, y en el de Almodóvar. ¡Si es que se encuentra hasta en un vaso de agua! ¿O seré sólo yo que ando mal de la cabeza? Siempre puedes optar por hacer que tu vida se parezca a una película de Hitchcock. O mejor, de Tarantino.

No tengo nada en contra de grandes obras como “Psicosis” o “Con la muerte en los talones”, pero como los guiones puestos hasta arriba de LSD de Tarantino, nada.

 Quizá si me presento a algún casting puesta hasta arriba de coca y vestida como un conejo de chistera, sea la nueva protagonista de Kill Bill Vol. III. ¿Alguien apuesta?

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