10 de abril de 2012

Es como meterse una sandía en un agujero de la nariz.

En su tiempo, me era indiferente. Pero poco a poco, me ha ido atrayendo. Su pequeño mundo. Su manera de ser. Sus reglas, sus manías y sus libertades.

Estaré mal de la puta cabeza, pero a quién carajo le importa.

Sí, ya tengo Twitter. Y sí, moriré sin saber cómo carajo va.

4 comentarios:

raúl dijo...

pues puedes seguir a gente interesante, cantantes, escritores, deportista, y a gente más anónima que tiene una chispa que te cagas, como "la señorita puri" o "aparten, soy cabra". para exhibicionismos minuto-a-minuto yo no lo uso, desde luego.

Sergio DS dijo...

Aún no me he animado a sumarme a Twitter y no sé si lo haré, demasiada información, demasiado rápido, si ya en los blogs lo de ayer parece historia ahí lo de hace una hora no existe. De momento paso.

El Joven llamado Cuervo dijo...

Me gusta porque te exige. Yo no puedo con él.

Mario dijo...

Me gusta lo que te gusta, lo que te disgusta, lo que, en definitiva, te mantiene viva y dándole que te pego a la escritura...

Gracias por visitarme...

Un beso.