6 de enero de 2012

When she was just a girl.

Cada 7 años se produce un cambio en todos nosotros. Somos como serpientes. Mientras ellas mudan de piel, nosotros hacemos lo mismo tanto física, como vital y sentimentalmente; y nadie lo nota. Ni se percibe a simple vista. Por no notar, te aseguro que ni siquiera tú misma lo haces. Pero has cambiado, es un hecho. Está ahí, no se ve ni se toca, pero lo hecho hecho está. Me da la sensación de que es algo que necesitamos. Y de que, si bien no te das cuenta a primera vista, hay algo en el ambiente que llega de repente y como si fuera un ráfaga fuerte de viento, lo sientes.
Así, sin más.

Soy de las que creen que los cambios siempre son buenos. Siempre hay una parte que te hace ver una lección que debías aprender. Pero también es cierto que, a veces, esos mismos cambios tienen un aire de confusión. Y te lo planteas todo. A quien/es les debes ese cambio producido en ti. Qué es lo que va a pasar, ahora que se ha producido.

En lo que a mí respecta, todavía no se ha cumplido mi tercer séptimo año. Pero no me hace falta tampoco cumplirlo para saber que he cambiado. Ni tampoco, para saber y reflexionar qué es lo que va a suceder ahora. Pero lo que quiera que suceda, sucederá. Aunque ahora mismo esté muerta de miedo.

2 comentarios:

El Joven llamado Cuervo dijo...

Parece que viene algo bueno. 70 veces 7.

Sergio dijo...

El miedo es el peor consejero. Evolucionar es tarea obligada, cambiar no lo hacemos tanto. Ánimo y adelante, será para bien.