3 de enero de 2012

There's nothing but blue skies.

He luchado. He reído y he llorado. Me ha acabado gustando álbumes que pensé nunca encajarían con mi gusto musical. He gritado con el alma y he callado como una puta. También hice las paces con quién debí en su momento y he pasado olímpicamente del culo de algunas personas. Me tomé las cosas con paciencia y en ocasiones esa misma paciencia me ha faltado hasta tal punto que no he dado de hostias  porque hay algo ahí arriba que es muy grande. También he amado y, precisamente por ello, me he asustado.

Y de lo único que me arrepiento es de no haber hecho muchas más cosas. Gracias a que todavía hay tiempo.

3 comentarios:

Sergio dijo...

Las decisiones bien tomadas estuvieron y no hay que lamentarse por ellas, si se recapacita y todavía hay tiempo para enmendar ¿a qué esperamos?, no nos lamentemos y de cabeza a la piscina.

raúl fdz pacheco dijo...

todo el tiempo del mundo, para enmendar errores viejos y cometer otros nuevos.

El Joven llamado Cuervo dijo...

Y el tiempo siempre es poco, pero la pasión lo suple, de alguna manera...