22 de enero de 2012

Reflexión aleatoria de un día (no tan) espantoso, VII.

Cuando estás mala, no deberías pensar en nada. Sólo dormir, comer y más dormir; como los bebés. Pero como yo soy así de especial duermo, como y pienso.

Conozco a una chica de 18 años que ya está casada. A un chico de 23 que tiene una hija, y no vino de rebote. A una pareja de 19 que llevan más de medio año prometidos.La gente está al borde de la hipoteca y el monovolumen para los cuatro niños.

Y no sé si es el mundo que va a una velocidad que a veces no soporto, o soy yo que voy demasiado lenta.

3 comentarios:

El Joven llamado Cuervo dijo...

Elogio de la lentitud.

Sergio dijo...

Casarse (o convivir), y sobre todo tener hijos ejerciendo como padres y no como quien tiene un hámster, son decisiones que deben tomarse de forma madura, y no por edad sino por que se siente y se le busca sentido. Conozco a muchos de 40ylargos que no deberían haber hecho ni una cosa ni otra, ni siquiera comprarse un hámster.
Sigue tu velocidad de crucero.

raúl fdz pacheco dijo...

insensatos! tú a tu ritmo, oye, no hay más.