10 de julio de 2011

Hombres de pelo en pecho y verga dura.

Manos que acarician.

Pieles que se tocan.

Lenguas que exploran rincones perdidos de un mundo tan complejo como lo es el cuerpo de una persona ardiendo en pasión y pidiendo sexo sin control.

Y hoy es uno de esos días en los que quiero precisamente eso. Besos que te pongan los pelos de punta, orgasmos múltiples, uñas que se clavan en la espalda mientras gimes. Todo eso acompañado de un blues de fondo mientras los gritos de placer permanecen presentes en primera fila durante horas.

Sí, se puede decir que hoy necesito un hombre.

2 comentarios:

Curiyú dijo...

Oh niña, que levantás temperatura!!!

cristal00k dijo...

joeeeer....