3 de abril de 2011

Reflexión aleatoria de un día cualquiera, volumen III.



Me he dado cuenta de que no importa cuantas lecciones te pueda dar la vida, el karma, el destino, si no sabes confiar. O si tan siquiera sabes descifrar el aprendizaje que hay detrás de cada lección.

Para mí, las personas pueden cambiar. Es tremendamente complicado, vas a tener quieras o no recaídas-más de las que quisieras- y siempre tendrás en algún recóndito lugar de tu mente esa pequeña tentación de intentar salir precisamente la parte que quieres remediar. Pero con el paso del tiempo te vas dando cuenta de que esos cambios son buenos. Son necesarios para limpiar tanto cuerpo como alma. Y sobre todo, necesarios para avanzar.

5 comentarios:

cristal00k dijo...

Esta, la de hoy... es la Kimberly más sabia. La de verdad.
¿Sabes? hace unos días con un amigo, estuvimos leyéndote mucho rato, riendo y "sonriendo" (que difícil eso...)
Eres toda una promesa niña, no cambies ni miajita!!
Y por cierto, pásate por aquí:
tevagustarseguro

No te pierdas la entrada de "descubrimientos científicos"
Creo que de alguna forma sois "almas gemelas". Ya me dirás.

MUAAA!

Te sigo, aunque no me veas petarda.

Sergio dijo...

Claro que cambias, sufres, sientes, aprendes, te repones, creces y evolucionas. Es la magia de estar vivo y seguir teniendo ánimo para volver a tropezar.
La magia está en seguir queriendo disfrutar cada minuto de tu vida exprimiéndolo.
Es nuestra obligación.

Carpe Diem!

Alberto dijo...

Pero hay ciertas cosas que NO se deberian de cambiar por nada del mundo, porque es lo que nos hace unicos y especiales (sinónimo de "no aburrido)

Que vale que no es sano y no estaremos "limpios de cuerpo y alma", pero nadie lo va a estar nunca y para mi lo mas importante es ser único.

pd: y la nueva dirección? :D

coco dijo...

Exacto. ¿Renovarse o morir? Prefiero una orgia con diez suecas ninfómanas al onanismo. Eso sí que es espíritu de renovación. Pero creo que se va a aquedar sólo en espíritu. En fin.

coco dijo...

Sólo hay una cosa constante: el cambio.