16 de febrero de 2011

Para reflexionar un poquito y no comerse tanto el coco.

Estar o no estar
Hoy no sé por qué amanecí pensando en el hecho de estar o no estar en esta vida. Quizá porque haciendo zapping el domingo pasado me encontré con un programa que me conmovió. Se trataba de testimonios de padres que han perdido algún hijo por accidente, enfermedad repentina o de largo recorrido. La verdad es que aquello me llevó a reflexionar en tantos momentos en los cuales he escuchado el desánimo y la falta de alegría de muchos.

Expresiones como: "Estoy deprimido" o "No le encuentro sentido a nada", son algunas de las muchas que se dicen, sin tener conciencia de lo que significan. Gente que maldice su existencia a pesar de no tener un problema verdaderamente real y sin solución.

Oyendo a estos padres te replanteas muchas cosas. Uno de los entrevistados comentó que su hija de 29 años, en su lecho de muerte, le regaló el sentido de vivir al decirle: "Papá no es que la vida no valga la pena vivirla, es que no sabemos vivirla. Yo me voy, pero te pido que, ya que tú sigues, te la goces. Saborea cada instante como si fuera el último. Cuando te despiertes, mira por la ventana al cielo. Verás que no hay dos amaneceres iguales. Cuando camines y pases por la panadería, respira hondo y deja que tus papilas saboreen la antesala del primer bocado de pan recién hecho. No son las grandes cosas lo que dan la felicidad, papá. Son esos instantes los que te harán tomar conciencia de que existes". Lección de vida. Hoy estamos… Saboreémoslo.

Ángela Becerra.

2 comentarios:

Noa dijo...

Y tanto que sí...

Bolboreteira dijo...

Muy bueno!! Si es una buena lección de vida, hay que tenerlo presente siempre.
Besazos!