25 de febrero de 2011

Idas de olla con Butter de noche I.


Esto de los años es relativamente jodido. Quiero decir, hay algunos que se te pasan volando y otros que deseas que acaben ya o mañana mismo coges y con una lija del siete empiezas a lijarte las muñecas hasta llegar a cortarte las venas. Eso también pasa con el espacio. Cosas que no te parecen reales lo son, y viceversa. Así nos metemos en un bucle espacio-temporal del cual no salimos hasta que cogemos esa lija.

Creo que lo mismo pasa con las amistades. O te metes en un círculo virtuoso de confianza, amor y vainadas varias, o por el contrario acabas bien jodida, como una puta. Y pidiendo aún más, como buena puta que eres. No obstante, no creo que eso sea malo, al menos en ciertos aspectos de la vida de uno no. No todas las personas somos tan buenas ni tan malas, eso es algo que se tiene que empezar a aprender desde chico; la gama de intensos grises que nos rodea las 24 horas del día; y por ello de todas aprendemos algo [el que sea bueno o malo, es una historia aparte]. Pero parece ser que nos olvidamos de ello, que tachamos de hijo de puta, de cabrón o de puta zorra a aquellas personas con las que ya no queremos compartir ni el vaso de Batman que cada uno tenemos en nuestras casas. Niet. Aunque todo depende también del carácter de cada uno; eso condiciona muchísimo qué tipo de amistades y/o parejas vas a tener. Si eres un subnormal te juntarás con los de tu calaña, y si eres un masoquista emocional, lo mismo. En este caso creo que sólo existen esas dos clases de persona.


Normalmente, es cierto ese refranero popular que dice eso de “Dios los cría y ellos se juntan”. Pues para mi gusto que últimamente el refrán empieza a ser “Dios los cría y ellos se joden mutuamente”. Y sin vaselina ni nada, oye.

5 comentarios:

Curiyú dijo...

Me encanta tu crudeza. Nos las das sin vueltas y sin vaselina, y me gusta.

Gaearon dijo...

En realidad la cosa es que dios los da y el viento los amontona.
Hay que resguardarse.

Besosss

Cris dijo...

Ah, pues yo no creo que dios tenga nada que ver aquí, fíjate.

(Besitos de malditas opos, te echo de menos)

Cris dijo...

joder, que era yo, que me ha salido con la otra cuenta...

Sergio dijo...

Es curioso la respuesta que a veces ofrecen las amistades, te fallan aquellos que sientes como hermanos y se desviven por tí algunos que te pasaron inadvertidos. La vida es así de caprichos y maravillosa, nunca deja de sorprenderte... No hay GPS que valga, y sin vaselina ni nada.