27 de febrero de 2011

El extraño levitar de una paranoide.


Tríptico de una vida pasada donde los sentimientos están plasmados en tinta china. Todo ello, sazonado con un surrealismo propio de la época de Dalí.

Las vidas complicadas se plasman en ello; y las complicaciones son pura y duramente causales. No hay casualidad. En una época donde todos necesitamos Prozac o absenta para sobrellevar el día a día, ya no hay tiempo para reflexiones metafísicas impropias de la cotidianidad. Y es una pena, porque con un poco de surrealismo estoy segura que todo se sobrelleva más fácilmente y muchos de nuestros fantasmas se irían. Porque lo importante de todo es seguir adelante. Sobrellevar para poder posteriormente llevar pérdidas, alegrías y sorpresas dentro de un mismo saco. Y disfrutarlo; sobre todas las cosas disfrutar, porque, a pesar de todas mis paranoias, de toda mi furia interior, sé que hay sentimientos mejores que esos. Que aunque se trate de algo más anacrónico que superfluo, todo llega.


Y todo se sentirá. Todo vendrá. Todo se irá. Todo, absolutamente todo, estará bien.

3 comentarios:

Advenedizo. dijo...

No hace falta ni Prozac ni absenta. Con un poco de buena maría puedes conseguir todo el surrealismo que quieras (siempre que seas sensible y le eches un poco de imaginación) sola o en compañía de otros solos.

PD: es curioso que hasta hoy no haya descubierto la pedazo de mamada que hay en esta página. Las texturas. La percepción.Los ojos mirándome fijo.

Sergio dijo...

No puedo estar más de acuerdo, para empezar en la ecuación causa-efecto, y nunca casualidad-efecto.
Bien por el surrealismo, y porqué no, acompañado con algún gintonic, pero solo como aderezo, se puede cambiar por unas trufas.
Todo estará bien.
...y olé!

Rosa dijo...

Pero que lista eres jodia!!!!

Besos