23 de diciembre de 2010


Último mes del año. Recta final de algo que siempre se renueva.


Recta final donde es hora de hacer balance de nuestras vidas. Las cosas que hemos hecho, las que nos faltan por hacer y las que no queremos que pasen más. De idas y venidas. De "Feliz Navidad" y "Feliz Año Nuevo". De copas cargadas, de comidas copiosas y de música a todo trapo. De ese gordito vestido de rojo y de tres tipos que dejan regalos a niños y mayores. De más copas cargadas. De motivos estúpidos para brindar; que a su vez son buenos motivos para beber. De los excesos. De los vicios. De los vicios en exceso. De nevadas y lluvias. De limar asperezas. De treguas familiares por un breve periodo de tiempo. De villancicos chapuceros y abuelas dándote dinero.De más vicios.



Así pues, y como estoy segura no actualizaré más hasta el año que viene, os deseo a todos y todas, comentaristas de este blog o no, lectores del mismo o pasotas como una casa, una Feliz Navidad fuera de todo tono irónico y un Feliz Año Nuevo. Ya nos veremos el año que viene.

21 de diciembre de 2010

You can go sleep at home tonight if you can get up and walk away

Casas sin techo. Increíblemente no se mojan cuando llueve. Increíblemente no te joden la vida.
Acordes perfectamente sacados de una guitarra sin afinar desde hace 30 años. (Y un poquito de marihuana al canto).

Amigas que dan a luz sin estar embarazadas.


Protector solar. Abbey Road.
Camino de las baldosas amarillas. LSD. Olores que saben. Luces que tocan. Surrealismo y un toque de algo para nada moral.


¿Cuál es la banda sonora de tu vida?


14 de diciembre de 2010

Crash.

Rabia. Mucha rabia acumulada.
Mala hostia no recomendada para menores de 18 años.
Ironía en su más puro estado y un toque de misantropía.

Todo ello, unido en una estatura de 1'65 y pelo largo.


Y así es como empieza mi calurosa bienvenida a los recién llegados a mi blog, a los no tan recientes y a los que ya no lo son. A mis amigos, familia, compañeros y personas -aparte-cuya subnormalidad me asombra cada día. A los altos, a los bajos. A los que tienen pecas y a los que no. A los blancos, negros, los Nacho Vidal en potencia y los picha flojas. A todo el anuncio de Coca Cola, en general. Y todo ello, como siempre, adornado con una virtud única y exclusivamente mía; como un buen amigo blogguero hace poco comentó en una entrada suya.

Ahora la pregunta que me hago es si eres un puto masoquista o simplemente eres tonto por seguirme.Hola surrealismo. Adiós monotonía.



Bienvenidos a mi huracán particular.

9 de diciembre de 2010

I get nervous in the New York City Streets, where my legacy treads.


GENTE NORMAL: Se pueden contar con los dedos de una mano que haya sido gravemente mutilada.



Dícese de lo que yo no encuentro ni de coña.

7 de diciembre de 2010


Verás, el hecho de estar muerta de miedo es algo natural, algo innato en nosotros mismos en algunas ocasiones. Cuando tu vida está en peligro, sin ir más lejos. Sin embargo, no entiendo por qué dada esta situación, una persona puede llegar a ese estado. Llámalo paranoia, destino, karma, sexto sentido o lo que quieras. Pero tienes que estar de acuerdo en que ni esto es normal, ni ha sucedido por casualidad. Y puro escalofrío es en lo que una se convierte, sin comerlo ni beberlo. Porque a veces, es lo único que se anhela y lo que pocas veces se obtiene.

Y es por ello, por lo que ese escalofrío te convierte en ocasiones en piedra. Sólo si se mantiene eternamente. Y a veces, la piedra, se convierte en niebla. Pura metafísica imposible de analizar. Esa metafísica tan jodidamente adorable. E insoportable. Todo y nada cambia a la vez. Todo se consume, todo va siendo cada vez más y más ínfimo...incluida tú. ¿Y luego? A joderse. Porque lo más curioso de todo es que por mucho que hagas o dejes de hacer, sigues siendo escalofrío. O piedra.



O niebla.

5 de diciembre de 2010

Something about passions and hate.


Yo, que estaba aquí con mi vida tranquila. Yo, que con mi mal humor, mis broncas, mis problemas y mis borderíos era atípicamente feliz. Porque lo era, sí, aunque no te lo creyeras, lo era y lo soy. Se puede ser feliz de múltiples maneras, no sólo teniendo una casa propia, coche propio, marido propio y amante propio.

No.

Y ahora, aquí, en ese preciso instante, apareces. Después de casi tres años sin tener noticias de ti. Sin saber cómo te ha ido, y sin quererlo saber. Y me tratas como si nada hubiese pasado, como si la agridulce despedida de aquella tarde verano – más agria que dulce- no hubiese pasado. ¿Pero qué me estás contando? ¿Acaso creías que te iba a dar la enhorabuena por aparecer así de repente?


“ Congratulations! You've fucked me a long time ago, now receive your gift 2 years later!”


No soy imbécil. No he nacido ayer y créeme que sé que quieres algo. ¿Querías jugar? Está bien, juguemos.

1 de diciembre de 2010

Ladies and gentlemen...sing, sing, sing.


Como si alguna vez no hubieses copiado en algún examen.
Como si alguna vez no te largaras blasfemando por los cuatro vientos.

Como si nunca hubieses bailado un swing con mambo.
Como si no te gustase el jazz.
Como si no te llamaran loca al menos una vez al día.

Como si tú no fueras yo.