21 de noviembre de 2010

Out there in the spotlight, you're a million miles away


Todo cambia. Todo es relativo. Todo, absolutamente todo, es efímero. No importa las veces que nos empeñemos en que algo se quede. No importa en absoluto porque cuando se tenga que ir, se irá. Y entonces tú, como el entorno que te rodea, cambia. Cambia porque quiere, porque puede y porque le sale de los santísimos cojones. Y encima, pretendes que no te afecte, pero sabes que sólo quieres explotar.



Buenos días y buena suerte.

4 comentarios:

Ene dijo...

A veces es exasperante la cantidad de cosas que nos afectan y no están bajo nuestro control.

Mr. Rific dijo...

"Todo da lo mismo" fue mi lema durante muchos años... por suerte acabé descubriendo que no es cierto
:D

Curiyú dijo...

En efecto, todo es efímero, y por eso, a no calentarse!

cristal00k dijo...

Pues sí, hoy estamos y mañana no estamos.
Pero recuerda, entre un millón de cosas más... ¡eres chunga! así que ¡a por ellos! que son pocos y cobardes!

Mua, mua, mua, y rqtmua!