3 de octubre de 2010

I done ran into my baby, and finally found my old blue jean.


Sábado noche. Las luces de la calle se confunden con el ruido de la música que corre por su mente. Está excitada, ansiosa y con una copa de más. Tiene ganas de estallar a gemidos, de sentir las caricias, los besos, las embestidas de otra persona dentro de sí misma hasta que no pudiera más.

Y en un acto reflejo, su mano fue bajando despacio hasta su entrepierna, haciéndola estremecer hasta límites donde ningún hombre había podido. Los gemidos iban en aumento paulatinamente hasta que, al fin, pudo conseguir el clímax que tanto ansiaba desde hacía tanto tiempo. Sin besos, sin embestidas, pero con unas caricias que sólo ella misma sabe...

Alguien llama a la puerta. No espera a nadie, pero sea quien sea es su día de suerte...porque lo único que conocerá esa noche será la cama. Y quién sabe, probablemente la ducha y la encimera de su cocina, también.



Porque es lo que tiene el blues, que nos pone demasiado...

7 comentarios:

Curiyú dijo...

Desconozco los días de suerte, pero los voy a seguir esperando. Huelen bien, parece, si esta es la suerte.

Cris dijo...

Anoche estuve en un concierto de blues, te lo juro!
(Besis)

Entre pieles dijo...

Mucha humedad, produce el blues; no exactamente el de ZZ Top, que más bien es boogie, pero aun así calienta lo suyo, por lo que veo.

Mr. Rific dijo...

Ya lo decía Elton John:
"...and i guess that's why they call it The Blues"

Con semejante recibimiento da gusto tocar un timbre ;)

Alberto dijo...

me gustó esa guinda del final de encima de la encimera...
llega un momento en el que el sexo apasionado en la cama no termina de gustar tanto... al menos a mi me pasa.


el blues fue el precursos del heavy metal, asi que me gusta :D

Un paseante dijo...

Bien. Hemos pasado del cabreo general al erotismo: vamos mejorando.

cristal00k dijo...

Si ya lo decía mi madre... y es que la jodienda, no tiene enmienda... (menos mal!)