28 de agosto de 2009

No me gustan los héroes. Sí, es en serio. Todo el día de un lado para otro, haciendo buenas hazañas sin parar. Ojo, no digo que lo de las buenas obras estén mal, es más; todo lo contrario. Simplemente digo, que los héroes no me van. Todo el mundo los adora, todo el mundo se cree que son perfectos. Y eso, es muy cansado ¿no creen? Llevar una etiqueta de “perfecto” en la frente como si de una lata de conservas se tratase.
No, creo que me van más los antihéroes. Esas personas políticamente incorrectas; nada éticas. Esas personas que hacen cosas buenas a los ojos de los demás, con objetivos que en un principio no lo eran tanto. Al fin y al cabo algunas personas siguen esa ley no escrita <>.

Incluida yo.

Así que, en lo que a mí respecta. Prefiero ser una persona “antihéroe” a una heroína, las etiquetas de perfección terminan cansando a la conciencia.


El mundo está lleno de superhéroes. ¿Cuándo se llenará de antihéroes?

3 comentarios:

Rosa dijo...

Estoy contigo.
Además los héroes siempre hacen lo que se espera que se haga, y así la cosa no avanza, se mantiene, pero no avanza, y la verdad tampoco tenemos un mundo tan deseable como para afanarnos en mantenerlo, creo que más bien habría que dedicar esfuerzos en transformarlo. Y de eso, los héroes saben bien poco.
Tampoco me caen simpáticos.
Un besote.

movidaartificial dijo...

más de acuerdo imposible!

(L) :)

cristal00k dijo...

Bienvenida al club querida.
Besos, besos, besos.